Muchos aceites esenciales son tóxicos para los perros, especialmente en forma concentrada.
El aceite de árbol de té, menta, canela y pino son particularmente peligrosos. Los difusores también pueden irritar.
Los aceites esenciales son extractos vegetales altamente concentrados que contienen compuestos orgánicos volátiles (COV). Los perros son significativamente más sensibles a estos que los humanos debido a su menor tamaño, piel más fina y diferencias en el metabolismo hepático (los perros carecen de ciertas enzimas de glucuronidación). El aceite de árbol de té (melaleuca) contiene terpinen-4-ol y otros terpenos que son directamente hepatotóxicos y neurotóxicos para los perros. Los aceites de menta, canela, pino, gaulteria y clavo también son especialmente peligrosos. Incluso los aceites difundidos pueden irritar las vías respiratorias.
Fuentes
Aceite de árbol de té: se han reportado efectos tóxicos con aplicaciones dérmicas de solo 0,1-0,3 ml/kg. Nunca aplique aceites esenciales sin diluir a un perro. La ingestión de incluso unas pocas gotas de aceite esencial concentrado puede causar babeo, vómitos, temblores y dificultad respiratoria. Los difusores de aceite en habitaciones cerradas pueden causar irritación respiratoria. Asegúrese siempre de que la habitación esté bien ventilada y que el perro pueda salir.