Los bulbos de tulipán son tóxicos para los perros.
El bulbo es la parte más tóxica. Puede causar irritación gastrointestinal intensa y depresión del sistema nervioso central.
Los tulipanes contienen tulipalina A y tulipalina B, que son lactonas alergénicas concentradas principalmente en el bulbo. Estos compuestos causan una irritación intensa del tracto gastrointestinal y también pueden afectar al sistema nervioso central en dosis más altas. Los bulbos contienen de 10 a 100 veces más toxina que las hojas o las flores. La dermatitis por tulipán ("dedos de tulipán") está bien documentada en humanos que manipulan bulbos con frecuencia, lo que indica la potencia de estos compuestos incluso por contacto con la piel.
Fuentes
El bulbo es, con diferencia, la parte más peligrosa. Masticar o ingerir un bulbo de tulipán puede causar malestar gastrointestinal significativo en perros de cualquier tamaño. Las flores y las hojas provocan síntomas más leves. Si su perro excava y mastica un bulbo de tulipán, consulte a un veterinario. La primavera es la temporada de mayor riesgo, cuando se plantan los bulbos o están cerca de la superficie.
Contacte de inmediato con su veterinario o con una línea de emergencia de intoxicaciones para animales. No provoque el vómito a menos que se lo indique un veterinario.
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